12 años de ausencia del Padre Constantino Páez Albarracín, padre de la radio y el siervo de la sierva de Dios

Con una Eucaristía en la Legión de María y el próximo domingo en el alto de San José de Miranda, se conmemorarán, 12 años de la muerte del padre Constantino.

Pedro Elías Martínez, compañero por varios años del sacerdote y periodista fundador de la emisora Voces Rovirenses, habló con el sistema AN Noticias sobre la vida e historia del más recordado comunicador de la provincia de García Rovira.

“El padre Constantino, fue un quijote del siglo XX, además de predicar la luz del evangelio, logró percibir las necesidades materiales de la gente, luchó por mejorar su existencia, empujar a sus pueblos a un futuro de paz y progreso, fue un hombre sencillo como lo recordamos, de aspecto delgado, alto, siempre lindo y elegante, de ojos iluminados y sonrisa franca, que hizo honor a su nombre y compartió con el inmortal caballero de Cervantes, ver más allá de su tiempo. El padre Páez tenía en su carpeta, dotar a sus comunidades de los últimos adelantos tecnológicos, como lo hizo al abrir su corazón a la ternura para recoger a los niños huérfanos de la violencia de los años 50,  fundar escuelas y colegios, hospitales, centros de salud, farmacias, teatros, medios de comunicación, lugares de oración,  de modo que hoy, varias generaciones reconocen en su trayectoria, a un sacerdote santo, mariano un personaje colmado de fe y entusiasmo” expresó Pedro Elías Martínez.

Obras de cemento dejó en Carcasí, San José de Miranda y los municipios en los cuales fue párroco, pero el más grande legado, fue la evangelización, a través de la emisora Voces Rovirenses con la cual crecieron varias generaciones.

Varias anécdotas del Padre Páez fueron contadas por Pedro Elías, entre ellas, el robo que le iban a realizar de los transmisores que llevaba en una camioneta para ser instalados en la provincia, pero con su carisma, logró tranzar con los ladrones tan sólo con unas bolsas de pan de Pamplona.

El padre Constantino, era visitado por personas que pedían que orará por su salud, muchas de ellas dan testimonio de su recuperación, algunos otros solicitaban del sacerdote su ayuda, nunca salieron de la oficina del padre con las manos vacías.

El padre Páez falleció el 12 de enero del 2005 tras una fiebre y varios problemas de salud, muere a los 93 años de edad en el antiguo Hospital Santo Domingo de Málaga.